¿Cómo crear un ambiente lector?


El deseo y el gusto por la lectura es determinante para formar buenos lectores. El docente puede aportar mucho para despertar la ilusión por leer, aún cuando los estudiantes no se hayan iniciado en el proceso de decodificación. Puede hacer del aula un entorno pedagógico favorable para el aprendizaje de la lectura.

¿Qué actividades se pueden realizar para crear un ambiente lector?




Aula letrada.

Se le llama así al aula ambientada con materiales escritos que facilitan en los alumnos la inmerción en el mundo letrado, estimulando así el aprendizaje de la lectura.

El aula letrada se construye con materiales como los siguientes:

Etiquetas.

Consiste en ambientar el aula con etiquetas que tienen escrito el nombre de los objetos que contiene, por ejemlplo: mesa, pizarrón, puerta, etc.

Los rótulos con estas palabras están permanentemente expuestas en el aula y son "leídas" constantemente por los alumnos. En este caso, leer no se refiere al proceso de decodificación, sino al reconocimiento de la estructura de las palabras como producto de la asociación con un objetivo.

Esta alternativa tiene especial importancia en los primeros años de escolaridad, cuando los alumnos aún no dominan el proceso de decodificación del lenguaje escrito o lo dominan parcialmente.

Una vez que los alumnos se hayan familiarizado con esas palabras se les puede renovar con otras diferentes. Se sugiere que las etiquetas tengan una medida aproximada de 30 x 10 centímetros y escritos de preferencia con color negro.

Esta actividad puede extenderse fuera del aula a todo el establecimiento educativo, esto significa que cada ambiente estará identificado.

Entre los elementos que enriquecen el aula letrada también está el cartel para registrar la fecha, cada día un niño puede cambiar el día, la fecha y el mes, el cartel para la asistencia, el alfabeto ilustrado, grafía-imagen, colocado sobre el pizarrón, entre otros.

Espacio, rincón o galería de lectura.

Consiste en un espacio dentro del aula para tener material de lectura, organizado y al alcance de todos: libros, revistas, periódicos, folletos, libros escritos por los mismos alumnos y cualquier otro material de lectura que se pueda obtener. Esta actividad a la vez, es una oportunidad que permite desarrollar en los alumnos varios criterios en relación con el cuidado, conservación y uso de los mismos. Los alumnos deben tener acceso a estos materiales directamente.

Si no se cuenta con el mobiliario necesario para organizar estos materiales, como estanterías, libreras y repisas, se pueden utilizar cajas, canastas, tendederos, entre otros.

Sabemos que entre más lee una persona, más se amplía su mundo interior, su imaginación, su vocabulario, su capacidad para leer y escribir creativamente. De ahí que uno de los esfuerzos más importantes que todo docente debe realizar si desea motivar la lectura, será el de posibilitar que en el aula sus alumnos dispongan de la mayor cantidad de libros y materiales de lectura, principalmente de literatura.

Otros recursos.



El aula también se puede ambientar con materiales como los siguientes:

☆ Carteles elaborados por los alumnos y maestros.

☆ Frases de libros, extraídas de libros que estén en el aula o que los alumnos escriben tomadas de libros que han leído.

☆ Pensamientos que los alumnos escriben, producto de las lecturas o de sus opiniones alrededor de un tema de cualquier área curricular.

☆ Frases célebres de personajes, autores de libro, tomando en cuenta su idioma materno.

☆ Trabajos de los mismos alumnos.


Periódico mural o de circulación

En ambas formas: periódico mural o de circulación, es una actividad que permite a los alumnos transmitiir y recibir información a trevés de la lectura y la escritura, convirtiéndose a la vez en un medio de expresión y desarrollo de la actividad.

Es una alternativa adedcuada para los alumnos de los grados superiores, aunque puede utilizarse con los más pequeños haciendo uso de imágenes.

El periódico mural se contruye en un espcio físco, generalmente en la pared, mientras que el periódico de circulación en un medio impreso que circulará en la escuela, en las familias y en general en la comunidad.

En ambos, los alumnos con la guía de su maestro, producen mensajes escritos: noticias, artículos, avisos publicitarios, etc.

Ambas opciones ofrecen ventajas y oprtunidades para la promoción de la lectura: desarrollar y presentar uno o varios temas, enfocar los temas desde diferentes puntos de vista y expresar posturas personales, integrar texto e imagen, etc.


Personajes invitados

Consiste en invitar a una persona de la comunidad tales como líderes, abuelos y otros, para que lleguen a la escuela a leer y contar historias a los estudiantes.

Esta actividad pretende motivar a los estudiantes para la lectura, puede ser un medio también que sirva de herramienta para la escritura, principalmente de los saberes culturales que se encuentran en la tradición oral. Que llegue a la escuela un invitado a compartirles alguna lectura o historia, es un atractivo especial y provoca una actitud favorable a los textos y la lectura.

Además, ante la dificultad de consguir libros y literatura que responda al contextos cultural de las niñas y los niños, es de mucho aporte, pues tendrán oportunidad de escuchar relatos de la vida de sus comunidades, sus tradiciones, leyendas, historia, etc.

Tiempo de lectura.

Cosiste en desarrollar de manera periódica, tiempos para la lectura. Se puede empezar con 20 minutos diarios e irlos incrementando paulatinamente. Se trata de que alumnos y docentes lean silenciosamente un texto de su agrado; en los primeros grados cuando los alumnos no saben leer se puede practicar lectura en voz alta por parte del docente, propiciando la lectura de imágenes.

También se pueden programar actividades donde el docente lee textos o relata historias a los alumnos. Para que este momento se convierta en una experiencia divertida y que la disfruten, lo que se les lea o relate debe estar acorde a su edad, nivel de lenguaje, intereses y contexto. Además, se deben aplicar estrategias de animación lectora, expresión corporal y gestual, imitación de voces de personajes, manejo de volumen de voz, emisión de sonidos, formulación de prguntas, etc.

Este tipo de lectura debe establecerse en todo el plantel educativo. Los docentes deben tener presente que este no es un tiempo para hacer tareas ni cumplir con lecturas asignadas, lo es para disfrutar la lectura.


Lectura de imágenes

Para lograr la lectura comprensiva es necesario que los alumnos den una interpretación a las imágenes que enriquecen los diferentes tipos de textos.

Entre las imágenes que aportan información en los textos escritos están:

Tiras cómicas e historietas.

Fotografías.

Ilustraciones.

Esquemas.


Para que los alumnos desarrollen la habilidad de leer imágenes se les pueden hacer una serie de preguntas:

Preguntas para enumerar elementos que ven en una imagen.

¿Dónde se desarrolla?

¿Qué elementos ven?


Preguntas para describir elementos de una imagen.

¿Cómo son?

¿Cómo están vestidos?

¿Qué están haciendo?


Preguntas para interpretar o inferir.

¿Qué estación del año será?

¿Están las personas en el campo o en la ciudad?

¿Por qué están haciendo...?


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La lectura de imágenes es un procedimiento que se debe de realizar en los diferentes grados. Lo que varía es la comolejidad de las imágenes. Las imágenes capturan la atención de los alumnos y les permite descubrir mensajes. Por ello es importante realizar este tipo de actividades.

Los invitamos a aplicar estas actividades descritas para la creación de un ambiente lector. Recuerden que cada una de estas acciones promoverá el desarrollo de la competencia lectora. Le agradecería compartiera en la sección de comentarios, otras actividades que ha aplicado en clase y que resultados ha aobtenido.

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Sobre el autor: Santos Rivera

"Nada es imposible para una mente dispuesta"

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